Cien reflexiones de perdón

Un principio de la física dice que cuando un electrón vibra, el universo entero se estremece… la poesía que contiene la física cuántica puede hacer estremecer a cualquiera y las enseñanzas de Deepak Chopra pueden llegarte al corazón para transformarlo y que logres así el crecimiento personal que tanto anhelas.

Entonces, podremos ser tú y yo esos electrones que vibran al nivel de la conciencia, generando el perdón tan ansiado por quien lo merece y por quien lo otorga, para traer paz, alegría, armonía y amor al mundo.

Tomado de la Introducción:

”Aunque la idea para este libro nació del incidente trágico del 11 de septiembre de 2001, la intención del mismo evolucionó hasta convertirse en un manual que sirva para sanar la herida más profunda, independientemente de cuál sea su causa. Las tradiciones de la sabiduría nos dicen que es posible trascender el sufrimiento y alcanzar estados de expansión de la conciencia en los cuales, a través de la transformación personal, no solamente podemos llevar alegría al gran tejido de la vida, sino también sanarlo. Espero que cuando usted logre alcanzar el estado de alegría espontánea tras buscar en las profundidades de su alma, pueda al mismo tiempo contribuir a restablecer la armonía en el mundo. Porque usted es el mundo. ”

De forma natural, la vida se sitúa en dirección a la felicidad. Tenazmente tenemos que preguntarnos si lo que hacemos nos ofrecerá dicha, a nosotros y a quienes nos rodean. Porque la felicidad es el fin último, es la meta de todas las metas… y el perdón es uno de sus principales caminos.

Los conceptos no tienen valor

Hace algunos días estaba viendo unos videos de Eckarth Tolle que compartió Yasna en su muro de Facebook y en el primero de ellos el autor y conferencista habla sobre este tema que me pareció tan interesante especialmente para los lectores de mi pagina web y cualquier otra persona que lea literatura de autoayuda y superación personal.

La idea básicamente es que cuando leemos muchos autores y libros corremos un riesgo importante al que debemos estar atentos y cuidarnos de él: nos podemos convertir en coleccionistas de mapas.

Dice Eckarth Tolle que los conceptos por sí solos no tienen valor, que es como un mapa: no sirve de mucho si no lo utilizas; en este orden de ideas cuando acumulamos muchos conocimientos que no practicamos nos convertimos en coleccionistas de mapas.

Es mejor poner en práctica una sóla técnica y ser constante con ella que conocer muchas y salpicar en todas sin ser persistentes.

Jodorowsky también habla de ello en uno de sus libros y dice algo así como que siempre toda su vida ha hecho un esfuerzo por mantenerse fiel a su filosofía de aplicar en su propia vida lo que va a aprendiendo y aquello en lo que cree, de lo contrario no tiene sentido aprenderlo.

Así que esa es mi aporte para el día de hoy: no nos convirtamos en coleccionistas de mapas, usemos un mapa hasta que este demuestre en nuestra vida cotidiana que es de utilidad para los resultados que buscamos.

La importancia del enfoque

Mantenerse enfocado es una de las cosas más difíciles en nuestro camino al éxito. En la actualidad recibimos mucha información de Internet, y primero leemos una cosa y comenzamos a practicarla, posteriormente leemos otra que nos parece más interesante y abandonamos la anterior para practicar la nueva, y asi sucesivamente……

Lo malo pasa cuando nos damos cuenta que ha transcurrido un largo tiempo desde que empezamos nuestro camino y no hemos avanzado mucho, el resultado de esto es que las cosas van quedando inconclusas, y eso no es bueno para nuestra mente.

Personalmente eso me pasa algunas veces, hasta que despierto y me doy cuenta que en ese camino no voy a conseguir nada que valga la pena….. es mejor hacer algo bien hecho, concluirlo y posteriormente cuando esto ocurra empezar un nuevo proyecto.

Como ejemplo, muchas personas no ganan dinero con sus páginas web, y no se dan cuenta que la clave no esta en tener muchas páginas mal hechas, sino en tener una que aporte valor, que sea realmente buena para los visitantes, eso es lo que puede marcar diferencia.

Escoge uno o dos mentores y sigue sus consejos, pero no pierdas tu rumbo, trabaja en pro de una meta y seguramente la alcanzaras en poco tiempo.

La excusitis

La gente fracasada sufre de una enfermedad, pensamientos apagados: excusitis. Cuanto más afortunada es una persona menos excusas busca para decir que el fracaso es muy probable.

Las personas mediocres buscan muchas razones para excusarse por lo que no hacen. Las personas prósperas echan fuera las excusas que les podrían invitar a no actuar. Beethoven habría podido excusarse en su sordera para no componer música. Milton podía excusarse en su ceguera para no escribir poesías. Marco Fider Suárez podía excusarse en su total pobreza y abandono (hijo de una lavandera pobrísima) para no aspirar a ser presidente de la República. Bolívar podría excusarse en sus 17 derrotas primeras, para no aspirar a ser el Libertador de América. Pero no admitieron excusas. Creyeron que el éxito era posible de obtener, y lo obtuvieron.

La excusitis es una enfermedad que se agrava si no se ataca. Al principio la víctima de la excusitis se da cuenta de que la “excusa” que le mueve a no hacer para conseguir el éxito, es una mentira. Pero como los pensamientos se fortalecen más a medida que se ven fertilizados por la repetición, la pobre persona llega al fin a convencerse de que sí en verdad esa excusa es la razón de sus fracasos. Y acepta como verdad esa gran falsedad. Por eso, procedimiento numero uno: Vacúnese contra la excusitis, enfermedad de los fracasos.

Hay muchas excusas: pero las principales son cuatro

1- Mi salud no es buena:
Es la razón para que muchas personas no hagan lo que les iba a traer los éxitos que necesitan. Piense en las personalidades que podían usar estas excusas para no actuar y no las usaron. San Pablo sufría de paludismo y nadie lo detenía en sus grandes actividades por extender la religión. Pasteur tenía medio lado casi paralizado, y no descansó un momento hasta que logró descubrir las vacunas. San Juan Bosco sufría dolores continuos de cabeza, en las muelas, y sus piernas muy hinchadas, y así fundó cuarenta colegios. Roosevelt tenía poliomielitis y gobernó la nación más poderosa, los Estados Unidos.

Los médicos dicen: “El tiempo perfecto de salud completa, no existe. Cada uno falla en algo”. “Las personas-éxito no se rinden ante estas fallas”.

Schlinder escribió uno de los más provechosos y hermosos libros de este siglo: “Como vivir 365 días”. Se lo recomendamos. Hace más bien su lectura que tomarse un tratamiento de vitaminas. Y allí dice: “tres de cada cuatro camas en el hospital están ocupadas por personas que padecen IEACE: Inclinación Emocional A Creerse Enfermas”. No estarían en el hospital si se hubieran acostumbrado a no hacer caso a la excusa de la mala salud.

Amigo: Usted no vive para estar enfermo. Diga como aquel optimista: ” Me propongo vivir hasta que me muera. No voy a permitir que la vida y la muerte se mezclen en mí. Mientras viva en esta tierra no me voy a creer muerto”. O como aquel mutilado, a quien le cortaron un brazo en la guerra, “más vale tener un solo brazo y vivir contento, que tener dos brazos y vivir siempre triste”. PIENSELO USTED UN LARGO RATO!

Vacunas contra la excuxitis de salud:

a) Nunca hable de mala salud. Es una mala costumbre. Mientras más hable de sus achaques, más se le agravan. Y eso aburre a la gente. Lo hace aparecer como centrado en sí mismo. Como un niño viejo. Captará un poquito de compasión pero ninguna admiración. La próxima vez cuando le pregunten: ¿”Cómo está?”, Responda alegre, ” Muy bien, gracias a Dios”. Eso le hará sentirse más sano, y su pensamiento alegre le fortifica.

b)Agradezca a Dios esa buena salud que usted tiene. No deje para apreciarla cuando ya la haya perdido. Muchos bienes dejaron de recibirse porque no se le agradecieron al buen Dios. “Me sentía triste–decía uno–,por mis zapatos rotos, hasta que vi uno sonriendo y ese no tenía pies”. Mejor que andar quejándose de lo que a su salud le falta, viva agradeciendo la salud que sí tiene. El agradecer a Dios lo que Él le ha dado, es una vacuna contra nuevas enfermedades. Piense en el valor inmenso de esos ojos, esos oídos, esos pies, ese cerebro y corazón que usted tiene, y alabará al cielo por los tesoros que le ha regalado!

2- La excusitis de la falta de inteligencia:
“Yo no soy tan inteligente, por eso no puedo obtener esos triunfos”.

Esta excusa la decimos en silencio. Casi nunca en público. Pero la aceptamos. Creemos en este mal, por dos razones:

1- Subestimamos nuestro propio poder cerebral.
2- Sobreestimamos el poder cerebral de los que sí triunfan.

Nos vendemos a muy bajo precio. Renunciamos a emprender obras importantes porque “eso requiere un poderoso cerebro”, y viene luego otro, que no es más inteligente que nosotros, pero que sí se atreve, que no tiene ese miedo, y hace esas obras y triunfa.

Lo que importa no es cuánta inteligencia tiene usted, sino cómo la emplea. Ojalá vuelva a leer esta frase tan importante.

El sabio Teller decía: ” Lo importante para triunfar en el estudio no es tener súper memoria o superinteligencia, sino tener un gran interés y entusiasmo para el estudio”. Interés y entusiasmo. Recuérdelo amigo!

‘Trabajar, proyectar, perseverar, sin desanimarse trae más premios que tener una poderosa inteligencia, pero no atreverse a actuar. Porque La constancia es el 95% de lo que después se llama habilidad.

No sea usted de esos suicidas que gastan todo su poder cerebral en averiguar “por qué y cómo se puede fracasar?

Tienen la misma inteligencia que los demás, pero no se atreven a hacer uso de su inteligencia.

Uno no es más porque es más inteligente, sino porque hace trabajar más la inteligencia que tiene.

Remedios:

Nunca crea que usted vale poco. Nunca crea que los demás valen mucho más que usted. Eso es mentira.

Cuando usted vea a alguien que triunfa, piense enseguida: “El vale mucho. Eso es verdad. Pero yo no valgo menos que él. Bendito sea Dios!

3- La excusitis de la edad:
Usted solamente tiene la edad que cree tener. Algunos creen que pasados los 50 0 60 años ya se acabó la edad de los triunfos. Olvidan que la vejez verdadera no empieza antes de los 80. Hoy la sicología divide la vida humana así: Niñez hasta los 12 años; juventud hasta los 25; edad adulta de 25 a 50; y edad madura (madurez, lo mejor de la vida) desde los 50 a los 70.

Piense en los que obtuvieron grandes éxitos después de los 60. Juan XXIII fue Papa a los 80, y qué gran Pontífice. León XIII escribió el más famoso documento en favor de los obreros a los 90 años. Adenauer levantó a Alemania de su máxima miseria a superpotencia mundial, cuando él ya tenía 70 año. Churchill ganó la Segunda Guerra Mundial, cuando ya había cumplido 70.

Recuerde: Usted sólo tiene la edad que cree tener. Créase joven y se sentirá joven y actuará como joven. Solamente será demasiado tarde cuando usted piense que ya es demasiado tarde para dedicarse a actuar.

4- Excusitis de la suerte:
Fulano sí triunfó porque tuvo suerte, en cambio yo….

Suerte no es, en el mayor número de los casos, sino trabajo cuidadosamente planeado y pacientemente ejecutado. Esa es la “suerte” que ha hecho triunfar al Vaticano, a la General Motors, al Kremlin, y a esas grandes compañías que usted conoce.

No busque usted suerte en los que triunfan. Busque las causas que han producido ese buen efecto: preparación, planeación, optimismo, lucha. Tuvieron contrariedades pero no hiciron como el fracasado que desiste ante la dificultad. Ellos las aprovecharon para aprender, y no se desanimaron ni desistieron.

Como alcanzar la felicidad

A continuación algunos apartes de una conferencia de Jorge Duque Linares, este motivador y mentor explica que nuestra mente es la que se encarga de darnos la felicidad, todo es una cuestión de actitud mental. Es por esa razón que dos personas con las mismas oportunidades y en el mismo lugar generalmente no alcanzan los mismos resultados. Espero que les guste el video, y les recomiendo los programas de Jorge. Saludos.

La felicidad es tu camino

Nos convencemos de que la vida será mejor después de cumplir los 18 años, después de casarnos, después de conseguir un mejor empleo, después de tener un hijo, después de tener otro… Entonces nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que nos sentiremos felices cuando lo sean.
Después nos lamentamos porque son adolescentes difíciles de tratar; ciertamente, nos sentiremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro(a) esposo(a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.
La verdad es que no hay mejor momento que este para ser felices. Si no es ahora, ¿cuándo? Una de nuestras frases favoritas es de Alfred de Souza: “Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar; entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran mi vida”.
Esta perspectiva nos ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad: la felicidad es el camino. Debemos atesorar cada momento, mucho más cuando lo compartimos con alguien especial, y recordar que el tiempo no espera a nadie. No espere hasta terminar la escuela, hasta volver a la escuela, hasta bajar diez libras, hasta tener hijos, hasta que los hijos vayan a la escuela, hasta que se case, hasta que se divorcie, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que muera, para aprender que no hay mejor mo mento que este para ser feliz.
La felicidad es un trayecto, no un destino. Trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.

Eres el resultado de ti mismo

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque fundamentalmente Tu has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.
No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu fracaso.
Si Tú has sido el ignorante, el irresponsable, Tú únicamente Tú, nadie pudo haberlo sido por ti.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los valientes, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y mas en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán
Aprende a nacer del dolor y a ser mas grande, que es el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo.
Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo, mas libre y fuerte, y dejaras de ser un títere de las circunstancias, porque Tu mismo eres el destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer.
Tu eres parte de la fuerza de la vida.
Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados

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