Archivo para el mes de Abril, 2010

Tienes dentro de ti mismo un poder que es superior a cualquier condición, fuerza o circunstancia alrededor tuyo. Utilizando el poder de elección, tus pensamientos dirigen ese poder hacia cualquier resultado que quieras para tu vida.

Debes verte a ti mismo en la pantalla de tu mente, ya en posesión de tu meta, y debes quererlo seriamente.

¿Cómo elijo mi META, cómo decido que es lo que quiero? ¡SUEÑAS! Deja que tu imaginación vuele…
Para esto es esencial que controles tus factores sensitivos. Deja de ver las noticias, deja enfocarte en tu boletín de calificaciones, deja de observar el carro con el que manejas, etc. Y trabaja en tu interior con tus músculos mentales, tus Facultades Intelectuales. Haz que tu Meta sea Grande y Hermosa y absolutamente niégate a abandonar. No hay ningún limite haciendo este ejercicio, lo importante es que no te limites.

Debes entender que ya tienes, en substancia si no es en forma física, todo lo necesario para producir el resultado que quieres en tu vida.
Tienes un poder que fluye hacia y a través de ti. Tú decides la forma que le darás a ese poder, por medio de tus Facultades Intelectuales.

Tienes que entregar esa imagen al poder dentro de ti y este te moverá a la acción requerida para lograr tus objetivos.

¿Si supieras que es imposible fracasar, que es lo que elegirías?

Es vitalmente importante que te tomes todo el tiempo necesario y priorices tus objetivos. Porque si tu objetivo principal no es lo suficientemente importante para ti, lo más probable es que cuando te encuentres con un obstáculo, éste te pare y abandones.

“Un objetivo que elegido casualmente y tomado a la ligera, es abandonado libremente frente al primer obstáculo.” Zig Ziglar

Que quieres conseguir con la ley de atracción?

Seguramente sabes y tienes clara la respuesta a esta pregunta, pero haces lo necesario para conseguir eso que esperas recibir?

Seguramente si lo piensas bien, te daras cuenta que muchas veces nos desenfocamos y olvidamos hacia donde vamos, eso me pasa a mi en algunas ocasiones, y en consecuencia las cosas no se dan.

Muchas veces olvidamos nuestros mayores objetivos al ver que los objetivos intermedios ya se han cumplido; esto estanca nuestro crecimiento, nos hace sentir mal y en consecuencia perdemos una parte del camino ya recorrido.

Hagamos todo lo que sea necesario cada dia para acercarnos más a nuestras metas, recordemos que la ley de atracción es solo una parte de lo que necesitamos para ser triunfadores en nuestra vida, y solo nosotros tenemos en nuestras manos nuestro destino.

Muchos libros se han escrito sobre esta ley y muchos creen que es esencial para la comprensión de la condición humana. La ley de atracción afirma que eres un imán viviente. De forma inevitable atraes hacia el círculo de tu vida a aquellas personas y situaciones que estén en armonía con tus pensamientos dominantes. Las almas gemelas se atraen. Los pájaros del mismo plumaje van juntos en bandadas. Todo lo que en tu vida hayas atraído hacia ti, lo has hecho por la clase de persona que eres y especialmente por tu forma de pensar. Tus amigos, tu familia, tus relaciones, tu trabajo, tus problemas y tus oportunidades han sido atraídos hacia ti por tu modo habitual de pensar en cada una de esas áreas.

Tenemos un ejemplo de esto en música llamado el principio de resonancia simpática. Si se colocan dos pianos separados en una habitación grande y se golpea en uno de ellos la nota ” do” , se puede ir seguidamente hacia el otro piano para observar que la cuerda correspondiente a la nota ” do ” está vibrando con idéntica intensidad que la cuerda hermana del primer piano. Pues bien, según este mismo principio, tú tiendes a conocer y relacionarte con gente y situaciones que vibran en armonía con los pensamientos y sentimientos que te dominan. Si miras cada uno de los aspectos de tu vida, tanto positivos como negativos, te darás cuenta de que todo el mundo está fabricado por ti y que, cuanta más carga emocional pongas en un pensamientos, más grande será la intensidad de vibración y más rápidamente atraerás hacia tu vida a gente y situaciones que sean afines a dicho pensamiento.

Esta ley está siempre actuando a tu alrededor. No tienes nada más que pensar en un amigo o amiga y ya está el teléfono sonando con él o ella al otro lado de la línea. Decides hacer algo e inmediatamente después comienzan a llegarte ideas y ayudas. Eres como un imán atrayendo limaduras de hierro. Mucha gente se retrae porque no sabe como trasladarse desde donde se encuentra hasta donde quiere ir. Con la ley de la atracción, sin embargo, no es necesario tener todas las contestaciones antes de comenzar. Siempre que tengas claro lo que quieres y con qué clase de gente te conviene asociarte, terminarás arrastrándola dentro de tu vida. Tus pensamientos constituyen una forma de energía que vibra a una velocidad determinada en función del nivel de intensidad emocional que acompañe al pensamiento. Cuanto más excitado o temeroso estés, más rápidamente tus pensamientos irradiarán de ti y atraerán hacia tu vida personas y situaciones afines.

La gente alegre y feliz parece que atrae a otra gente alegre y feliz. La persona que posea conciencia de prosperidad parece que encuentra ideas y oportunidades para hacer dinero. Los vendedores optimistas y entusiastas atraen clientes mejores y más importantes. La gente de negocios con talante positivo atrae los recursos, clientes, proveedores y los banqueros que necesita para llevar a cabo sustanciosas negocios. La ley de atracción actúa en todas partes y en todo momento. Como pasa con las demás leyes mentales, la ley de atracción es neutral. En realidad esta ley podría muy bien considerarse una variante de la ley de causa y efecto o de siembra y cosecha. Por eso dice el filósofo: Siembras un pensamiento y recoges un acto. Siembras un acto y recoges un hábito. Siembras un hábito y recoges un carácter. Siembras un carácter y recoges un destino.

Puedes tener más, ser más y hacer más porque puedes cambiar como persona. Puedes cambiar tus pensamientos dominantes por medio de un riguroso ejercicio mental. Puedes autodisciplinarte enfocando tus pensamientos hacia lo que te interese y rehusando pensar sobre lo que no te convenga. De la persona que utiliza la ley de atracción de un modo positivo se dice que tiene suerte. Esta es sin duda otra manera de intentar explicar por qué tantas buenas cosas y tanta gente provechosa se ven acogidas en el seno de la vida de aquellos que tienen muy claras sus metas y son perennemente optimistas sobre su consecución.

Si deseas progresar en tu vida aparta este mal del corazón de ti, ya que desbaratará todos tus planes sembrando desazón y perjuicio a tu paso.

La única forma de lograr abundancia y riqueza merecida y constante es a través del trabajo creativo, duro y consecuente, con tu cuerpo y tu mente consciente pidiendo al Universo por tus dones y trabajando con tu cuerpo acorde a tus deseos y pedidos.

Advierte que es necesario equilibrar contemplación y trabajo para llegar adonde se desea, para conseguir retomar el camino del éxito que tienes destinado.

Soñando, planificando y edificando.

Recapacita: la pereza es uno de los principales inconvenientes para que el alma despierte y para que el cuerpo se ponga en marcha, es un mal de todos los tiempos y produce a la corta o a la larga depresión y estancamiento, falta de fe y de voluntad. Puede manifestarse de tres maneras:

· La Pereza del bienestar que hace que nos quedemos siempre en el mismo lugar sin cambiar para no perderla.

· La Pereza del corazón, que equivale a sentirse deprimido y falto de estímulos, decaído y descorazonado, sin esperanzas y sin alegría natural.

· La Pereza de la pena cuando ya nada nos importa, y ya no formamos parte de este mundo. Esta es la pereza definitiva, en el empobrecido camino a la muerte.

· La prosperidad y la abundancia nunca se logran a partir de la pereza, tu peor enemigo para crecer.

No hay mejor suerte que el haber elegido trabajar para el cambio, trabajar para ti mismo, trabajar en pos de los sueños, sembrando el camino de prosperidad y abundancia, y en superación personal.

Siguiendo estos simples preceptos reconoce y camina tu sendero personal hacia el éxito, la abundancia y la riqueza:

1. Pon manos a la obra para lograr la realización de tus metas personales, alejado de la pereza que lleva al fracaso.

2. Trata de seguir tus sueños verdaderos ya que en este trabajo hallarás el placer y la energía necesarios para llevar el trabajo a cabo sin necesidad de declinar hacia la pereza.

3. No decaigas ni en los malos tiempos, ya que aceptar la sombra es disfrutar de antemano el arribo del Sol.

4. Sueña y planifica.

5. Planifica y pon manos a la obra, que cada escalón conduce al cielo.

6. Recorre el camino del éxito con ayudantes necesarios, aquellos que sabes pueden posicionarte y fortalecerte.

7. Aléjate de los seres en sombra que te inducen a la pereza y el abandono.

8. Disfruta de cada paso del camino, porque estos te acercan a tu verdadero éxito en la consecución de tus sueños y metas.

Declina en tu vida de la posibilidad de inactividad y falta de motivación; en cambio dedica parte de tu tiempo al ocio, que es un momento alejado del trabajo pero que puede ser rico en experiencias y estimulo necesarios.

La prosperidad y la pereza nunca van de la mano, debes elegir tu camino de vida con sabiduría y responsabilidad, y teniendo en cuenta este sabio criterio fundamental.

Christopher Paul Gardner (* 9 de febrero de 1954 en Milwaukee, Wisconsin) un millonario emprendedor, conferencista motivacional y filántropo. Luchó a favor de las personas sin hogar en Estados Unidos mientras que criaba a su hijo Christopher, durante el comienzo de los años 80.  Gardner debe gran parte de su actual éxito al estímulo temprano proporcionado por su madre así como al sentido de la responsabilidad y de las altas expectativas puestas en él, entonces ella tenía solamente un único hijo.  Hoy en día Gardner es el padre de dos niños: Chris Jr. (nacido en 1976) y de Jacintha (nacida en 1985).  Reside en Nueva York y Chicago.

La aventura de Gardner desde ser un padre sin casa hasta llegar a multi-millonario se ha retratado en una película que se estrenó en Estados Unidos a finales del año 2006, titulada: The Pursuit of Happyness, en la que el actor que encarna a Chris es Will Smith. La película tiene como guión una adaptación del libro de las memorias de Gardner con el mismo título que fue publicado en el mismo año.

Christopher Gardner nació el 9 de febrero de 1954, en Wisconsin. En su infancia casi no tuvo modelos masculinos positivos. Desde la ausencia de su padre Thomas Turner quien vivía en Louisiana, hasta su violento padrastro Freddie Triplett. A pesar de ser un matrimonio infeliz; la madre de Gardner, Betty Jean, fue fuente de inspiración y fortaleza para él. Ella animó a Gardner a creer y tener confianza en sí mismo. El propio Christopher la cita: “Sólo puedes depender de ti mismo, la caballería no va a venir a rescatarte”.

Fue el segundo de una familia de cuatro, su hermana Ophelia (la mayor e hija de un matrimonio previo), Sharon y Kim (hijas del tercer matrimonio con Freddie Tripplett). Su padrastro golpeaba a su madre constantemente dejándola casi noqueada y sus hijos tenían miedo de intervenir. Incluso en una ocasión la acusó de trabajar al mismo tiempo que recibía dinero de Servicios Sociales, lo que provocó que la metieran a la cárcel y sus hijos tuvieran que ir a un centro de menores temporal hasta su salida. Para colmo, tiempo después, fue encarcelada de nuevo al tratar de quemar la casa con Tripplett adentro. De esta experiencia, Gardner determinó que el alcoholismo, la violencia doméstica, el abuso a menores y el analfabetismo eran contra lo que lucharía el resto de su vida.

Cuando Gardner entró de nuevo al centro de menores, tenía apenas ocho años. En este período conoció a sus tres tíos maternos: Archie, Willie y Henry. Siendo éste último la más importante influencia de Gardner justo cuando más necesitaba la figura de un padre. Lamentablemente, su tío Henry murió ahogado en el Río Mississippi mientras su madre seguía en prisión.

Entre los años 60s y 70s, Chris sintió un profundo orgullo hacia la cultura afroamericana influenciado por Martin Luther King Jr., Malcolm X y Eldridge Cleaver, así como un profundo interés en temas de racismo y discriminación en África y EEUU. También desarrolló un gusto por la música oyendo a James Brown y Miles Davis, lo que le llevó a aprender a tocar la trompeta.

Después de acabar el instituto e inspirado en su tío Henry, se enlistó como miembro del cuerpo médico en la Marina Estadounidense. Ahí conoció al Dr. Robert Ellis, quién le ofreció trabajo como asistente en la clínica de investigación en el Centro Médico de la Universidad de California y el Hospital de veteranos en San Francisco. Gardner aceptó el trabajo y se mudó a San Francisco en 1974. Durante dos años, aprendió como manejar el laboratorio e incluso colaboró en artículos de investigación con el Dr. Ellis.

El 18 de junio de 1977, Chris Gardner se casó con Sherry Dyson, experta educativa en matemáticas. Con 10 años de entrenamiento médico, lo más seguro era que Chris eligiera en el futuro una carrera médica. Sin embargo, debido a la larga duración de los estudios y los notables cambios tecnológicos que se producirían para cuando acabara, ya no podría servirle todo lo aprendido. De esta manera, le aconsejaron buscar otra carrera, por lo que al cumplir 26 años anunció a su esposa que ya no quería ser doctor. Esto provoco un enfriamiento en la relación con Sherry, agravado por otras diferencias ideológicas.

Tres años después Jackie Medina, una estudiante de odontología, quedaría embarazada por él. Gardner dejó a su esposa para cuidar de Jackie y su hijo. No sería hasta 9 años después que se consumaría el divorcio con Sherry.

Christopher Jarrett Medina Gardner, hijo de Chris, nació el 28 de enero de 1976. Cuando apenas cumplió un año, Gardner para poder mantenerse económicamente tuvo que tomar otros trabajos. Entre ellos como representante de ventas de CMS, compañía de equipo médico con un sueldo menor de $30,000 dólares al año. Después se cambiaría para Van Waters & Rogers, compañía más estable.

Motivado por las preguntas de su hijo, Gardner decidió localizar a su padre biológico, a quién conocía sólo por teléfono. Gracias a su nuevo trabajo en el que ganaba más dinero, pudo viajar a Louisiana para conocerlo por primera vez. Al final de ese viaje decidió que él sí lograría ser un hombre de éxito.

Después de ir a una de sus ventas, la vida de Gardner cambió. Conoció a un hombre impecablemente vestido con un Ferrari rojo. Curioso, Gardner le preguntó que hacía para vivir, a lo que respondió que era corredor de bolsa. A partir de ahí Gardner decidió a lo que quería dedicarse en el futuro. Este hombre de traje era Bob Bridges, quién lo introdujo en el mundo de las finanzas. Inmediatamente le presentó al director de la firma para hablarle de programas de capacitación. Durante los siguientes dos meses, Gardner canceló todas sus citas de ventas y pospuso sus multas de estacionamiento acumuladas, incluida la que le pusieron cuando estaba hablando con ellos.

Gardner consiguió una oportunidad al ser aceptado en un programa de capacitación en E. F. Hutton. De golpe renunció a su trabajo para dedicarse a tiempo completo a la preparación para ser corredor de bolsa. Cuando por fin se presentó en la oficina el primer día, se encontró con la sorpresa de que habían despedido una semana antes al director que lo contrató.

Sin experiencia ni licenciatura ni conexiones, consiguió que le hicieran una entrevista en la bolsa de valores Dean Witter Reynolds, pero una semana antes fue detenido por no pagar 1.200 dólares en multas de coche y pasó 10 días en la cárcel. Cuando salió, descubrió que su novia se había ido con su hijo y todas sus pertenencias, incluida su ropa. Al día siguiente, con la misma ropa con que entró a la cárcel se decidió a presentarse. La táctica surtió efecto y consiguió un empleo como aprendiz por 1.000 dólares al mes, que apenas le alcanzarían para vivir. Cuatro meses después de que Jackie desapareciera, regresó para dejarle de nuevo a su hijo para que él se hiciera cargo del niño. En las pensiones no se aceptaban niños, pero aun así aceptó su custodia. A pesar de tener trabajo, su hijo y él vivían desamparados sin hogar mientras ahorraban para alquilar una casa en Berkeley, California. Ninguno de sus compañeros de trabajo sabía que él y su hijo estuvieron un año viviendo sin casa.

Todo su sueldo se iba en los pañales, el jardín infantil y la comida. Usaba dos trajes, uno gris y uno azul, que cargaba en su bolsa. Al principio dormían en moteles baratos, pero no se podían dar ese lujo durante todo el mes. Más adelante dormían en donde pudieran, como en su oficina, albergues, parques y hasta baños públicos. Chris recibió ayuda de las personas que menos esperaba, las prostitutas al verlo empujando el destartalado caminador de su hijo, le regalaban al pequeño billetes de cinco dólares. Pero fue el reverendo Cecil Williams quien al ver la dedicación de Gardner a su hijo, les permitió quedarse por unos cuantos meses en el refugio de madres indigentes. Hoy en día cuando se le pregunta a Christopher Gardner, Jr. como fue vivir sin techo, él responde: “No podría decirte que fueramos sin-techo, yo sólo sabía que siempre teníamos que irnos. Así que, si me acuerdo de algo, es nosotros moviéndonos, siempre moviéndonos”.

Gardner siempre fue el primero en llegar a la oficina y el último en irse, haciendo persistentes llamadas a los clientes prospecto. En 1982, por fin pasó su examen para obtener la licencia y obtuvo empleo en Dean Witter Reynolds.

Cinco años después, Chris Gardner estableció su propia firma de bolsa de valores Gardner Rich & Co, en Chicago, Illinois. Escogió este nombre debido a que consideraba a Marc Rich, como uno de los hombres y empresarios más exitosos del mundo. Consistía en una bolsa de valores institucional especializada en deudas, las transacciones de algunas de las instituciones más grandes del país y planes para pensiones públicas. Su nueva compañía empezó en su pequeño piso con una inversión inicial de $10,000 dólares y una mesa de madera que servía para la hora de la comida en familia.

En el 2006 vendió Gardner Rich & Co. en un trato multimillonario, y se convirtió en fundador de Christopher Gardner International Holdings, con oficinas en Nueva York, Chicago, y San Francisco. Ahora está haciendo inversiones en Sudáfrica que crearán cientos de trabajos e introducirán millones en inversiones extranjeras para la nación.

En la actualidad también coopera en varias organizaciones filantrópicas como Cara Program y la Iglesia Metodista de San Francisco quiénes más le ayudaron cuando lo necesitaron él y su hijo. También fundó un proyecto millonario en San Francisco que crea casas de renta baja y oportunidades de empleo. En Chicago da asistencias para vacantes de empleo, orientación laboral y capacitación a gente sin hogar ni recursos. También coopera con el National Fatherhood Initiative para enseñanza de los niños.

Ha recibido el premio al Padre del Año en 2002, el 25 Premio Anual Humanitario y en 2006 el Premio a Amigos de África. Su historia pasó inadvertida hasta aparecer en una parte del programa 20/20, en 2003. Una editorial se interesó e hizo un libro basado en su vida, que fue adaptado para la pantalla grande en la película “The Pursuit of Happyness” producida por Columbia Pictures y protagonizada por Will Smith, quien fue nominado al Oscar por la misma película. Gardner faltó al estreno para asistir a un evento de caridad el día de Navidad.